Alianzas

Nuestro Socio Fundador, El Dr. Edgardo Mercado Neumann, trabaja como abogado en forma individual como Consejero General, Estratega, Consultor; o, en base a más de 30 Alianzas Estratégicas con las que conforma consorcios para proyectos específicos con abogados líderes o boutiques jurídicas, especialistas en Derecho Administrativo y Modernización del Estado, Corporativo-Mercantil, Transacciones Internacionales, Penal, laboral, Tributario, Civil y Procesal Civil. Bancario, Minero Pesquero .Inmobiliario, entre muchas otras; o, integrándose al equipo del cliente con los abogados “IN HOUSE” y otros ejecutivos. A estos consorcios suelen sumarse miembros de la Alianza provenientes de otras profesiones o especialidades como Economía, Finanzas, Administración, Contabilidad), entre otros. Los mencionados especialistas, socios a Título personal en cada consorcio, a su vez son socios principales de Estudios de Abogados u organizaciones consultoras, lo que permite, llegado el caso el acceso a una amplia red de profesionales.

La fortaleza de la Alianza radica en la atención personalizada al cliente. En muchos estudios, la necesidad de abaratar los costos los ha llevado a desarrollar una práctica común, que genera que los socios principales deleguen la responsabilidad de los casos que aceptan en abogados más jóvenes y menos experimentados. Por otro lado, la necesidad de cubrir sus altos costos administrativos los llevan a asumir más asuntos que los que en realidad pueden servir con la eficiencia de antaño y, lo que es peor, esta misma problemática y la dura competencia globalizada, termina por relajar sus reglas de conducta.

Es cierto que en los consorcios formados por ALIPRO, el miembro puede involucrar a su Organización en el “proceso”, aportando abogados, personal e infraestructura, pero esto no libera su presencia ni sus responsabilidades. Su deber es doble, frente al cliente y frente a los demás miembros de ALIPRO. Además con este aporte, el equipo de profesionales encargado del proceso se multiplica automático, pudiendo, si se presentará la necesidad, equiparar o superar en número al Estudio con más abogados de Lima.


Una ventaja más es que la alianza estratégica entre los miembros no genera costos fijos ni gastos administrativos generales permanentes. Como los consorcios se forman siempre en forma ad-hoc, se abre una cuenta nueva para cada “proceso” por lo que el cliente sabe que no puede obtener una mejor oferta económica en el mercado y que tendrá un estricto control de los costos de su “proceso”. Mediante este sistema no hay forma de encubrir costos de otros asuntos que resultaron con perdida para el Estudio ni que su caso sea utilizado para generar las “utilidades del mes o del año” fijadas en sus presupuestos y en las expectativas económicas trazadas.

Amparados en una visión dinámica y proactiva, las sinergias con el jefe y miembros de los asuntos legales internos del cliente son fundamentales pues, entre otras muchas cosas, nos permite reaccionar rápidamente y con versatilidad a los cambios coyunturales y acompañar mejor los intereses del cliente. Además, coordinar y compartir con abogados internos del cliente o de otras organizaciones externas, incluso con miembros de estudio grandes, es siempre una experiencia enriquecedora.

Concebir el asunto legal que se nos encarga como un “proceso” permite a la Alianza armar “el” equipo entre sus miembros en base a los objetivos corporativos y a una estrategia con tácticas diseñadas especialmente para cada proceso. Estos miembros de ALIPRO, sin dejar sus propias organizaciones, se someten a la dirección del Consorcio recién formado para todo lo relativo al caso en cuestión. Algunos miembros participan desde el inicio, otros se suman al equipo después. Incluso algunas veces se invita a integrarse a un experto nacional o extranjero. Terminado el caso, el Consorcio se disuelve y los miembros regresan o continúan en sus propias organizaciones, hasta que sean nuevamente convocados, pero con el compromiso de reintegrarse de inmediato al Consorcio si por cualquier circunstancia se determina que algún tema ha resurgido o ha quedado inconcluso.